Yo le quíse, y a veces él también me quería.
Él me quiso, a veces yo también le quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Ya no le quiero, es cierto, pero cuánto le quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otra. Será de otra. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no le quiero, es cierto, pero tal vez le quiero.
Mi alma no se contenta con haberle perdido...
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